miércoles, 18 de abril de 2012

El euro agoniza: España y Grecia son sus dolores de cabeza

Abstracto

El euro agoniza. Europa se debate en una crisis sin precedentes para mantener su unidad monetaria aplicando recetas para una solución que tal vez no sea la adecuada. Grecia y España están en el ojo de la tormenta pero sus eventuales caídas, si se llega a ese punto, tienen implicaciones muy diferentes. Mientras que es posible que Grecia abandone el euro, el tamaño de España hace que su salida sea temida y tenga serias consecuencias económicas a largo plazo. Lo indudable es que la eurozona no seguirá con su conformación actual. Para que el euro sobreviva deberá cobrarse algunas víctimas.






Crisis de deuda soberanas en Grecia y España

Cuando se desató la crisis financiera global de 2008/2009, la eurozona parecía no haber sido afectada ya que mantuvo su línea de crecimiento.[1] Sin embargo, si desagregamos a Europa por país vemos que ellos tenían situaciones muy disímiles entre sí.

Las crisis de deuda soberanas en Grecia y España tienen orígenes muy diferentes. Mientras que en Grecia el gobierno es quien, a través del gasto público desmedido, debe contar con la mayor responsabilidad en la situación actual, en España, por el contrario, fue el sector privado quien más contribuyó al estado actual de su crisis.[2] El problema es una espiral descendente donde la contracción de las economías genera una reducción de los ingresos por impuestos y un aumento en el pago de beneficios sociales. Éstos, a su vez, generan problemas de deuda (¿por qué prestar si no hay certeza de cobrar porque no hay crecimiento y los Estados deben abonar cada vez más en beneficios sociales como seguros de desempleo?). Este problema se extiende a los bancos, que a su vez vuelven a impedir el crecimiento[3] y el peligro es que estos problemas se contagien de un país a otro.

Grecia y España sin embargo, no pueden compartir el mismo destino. La realidad es que en España el problema es mucho más preocupante. ¿Por qué? Sencillamente porque el PBI de España es entre 4 y 5 veces el tamaño de Grecia[4]. De necesitar un bailout, que Grecia ya ha recibido dos veces (€ 45.000 millones en Abril de 2010 y € 130.000 millones en Febrero de 2012), el mismo debería ser varias veces estos importes.

Desbalances Comerciales, el verdadero origen del problema

El inicio de la crisis no fue la emisión de deuda soberana sino los desbalances comerciales que permitieron que los países de la periferia de la eurozona (como España y Grecia) vivieran más allá de sus recursos disponibles mientras que los países centrales crecieron a raíz de sus exportaciones hacia ellos. Alemania, país que tal vez es el mayor defensor de la euro a través de la crisis, fue uno de los principales beneficiados por esta política ya que su demanda interna era demasiado débil para absorber su producción y consecuentemente su saldo de balanza comercial era en 2008 un superávit de casi un 7% de su PBI, mientras que en algunos países de la periferia tenían déficits llegando al 10% de si PBI.[5]

IMF Economic World Outlook - Evolución y Proyección de la Balanza Comercial (en €)

En 1999 España fue uno de los más beneficiados al adoptar el Euro. Desde su ingreso en la Eurozona recibió flujos de capital que hicieron que su sector privado tuviera un período excepcional de inversiones. Esto generó que los salarios y precios crecieran en mayor proporción que su producción. Consecuentemente la economía española tuvo un período de rápido crecimiento pero al mismo tiempo perdió competitividad y la brecha entre sus importaciones y exportaciones se acentuó aún más. Adicionalmente España, al igual que en Estados Unidos, tuvo un burbuja inmobiliaria que fue producto de precios de las propiedades en sus máximos históricos que fueron accesibles por el acceso fácil al crédito y por prácticas bancarias laxas. Cuando estalló la burbuja inmobiliaria, los activos que respaldaban esos créditos perdieron su valor y con una economía en mal estado, mucha gente pierde su trabajo y no puede afrontar los pagos de sus hipotecas.

En Grecia, a diferencia de España, el problema es el sector público. El propio gobierno griego generó el desbalance de las finanzas aumentando su gasto (tomando como base el año 2007, el gobierno griego aumentó su gasto público un 17%[6] hasta 2009, cuando no pudo ocultar más su deuda). ¿Cómo pudo Grecia esconder su déficit? Generando contratos derivados en monedas que no eran el euro. Dado que los países de la eurozona sólo tienen que dar información sobre sus deudas en la moneda común, Grecia pudo evitar revelar sus deudas verdaderas.

Con la crisis global del 2008/2009 los capitales volvieron al centro de la eurozona. Esto dejó a los países de la periferia con necesidades de exportar más para financiar sus déficits, pero los salarios de los trabajadores ya no eran competitivos para lograrlo.

Aunque el inicio de las crisis fue muy diferente para ambos países, sus problemas son ahora el mismo: han sufrido una pérdida de competitividad de sus economías que no puede ser resuelta por la simple devaluación porque ahora tienen, junto con otros miembros de la eurozona, una misma moneda.

España

Con el fin de la burbuja inmobiliaria y una economía en recesión (desde 2009 el PBI de España decrece[7]) la deuda en bancos privados corre cada vez mayor riesgo de caer en default. Sin trabajo las hipotecas no pueden ser pagadas y con un valor inferior de las propiedades los bancos que se las queden venderían a pérdida. El gobierno debe destinar cada vez más euros en beneficios sociales con niveles de desempleo que rondan el 21%[8], lo cual genera dudas sobre su capacidad de pago de la deuda ya que su economía no puede exportar por no ser competitiva.

Además, queda descartada una devaluación, primero porque por ser miembro de la eurozona no puede devaluar unilateralmente la moneda y segundo porque si lo hiciese generaría una crisis bancaria al hacer que los depósitos fluyan hacia bancos que mantengan el poder adquisitivo del euro.
IMF Economic World Outlook - Evolución y Proyección del Gasto Público (en €)

El 20 de Noviembre de 2011 asumió Mariano Rajoy como primer ministro de España con un discurso que promovía la austeridad. Esas medidas de austeridad que ha impuesto su gobierno generan una contracción aún mayor de la economía, lo que a su vez disminuye el ingreso disponible. En Diciembre de 2011 anunció un recorte presupuestal de € 15 mil millones, sin embargo se estima que el ajuste necesario con España en recesión es cercano a unos € 55 mil millones[9]. Estos recortes están destinados no tanto a solucionar un problema de crecimiento, sino más bien a obtener recursos para el pago de deuda que vence en 2012 y 2013 (aproximadamente € 200 mil millones[10]). El tamaño de su deuda representa el 1% del PBI mundial. Por otro lado, eurostat (que es el organismo que se ocupa de las mediciones y estadísticas para la eurozona) no está considerando como deuda pública la deuda de empresas del estado[11].

En el campo político, el gobierno de Rajoy no logró la mayoría sino que sólo la tienen en 11 de las 17 regiones de España. En Marzo de 2012 la izquierda frenó su avance en Andalucía, lo cual no le permitirá llevar su plan de ajuste fácilmente.

A pesar de esto, el problema de España no es su gasto excesivo sino su pérdida de competitividad. Por lo tanto debe tratar de volver a hacer competitiva su industria sin devaluar su moneda. En otras palabras, tiene que lograr mejoras tecnológicas que le permitan ser más eficiente en su producción, cosa que tomaría años, o hacer que el desempleo fuerce a la baja los salarios, lo cual también tomaría también años y crea muchos problemas sociales para un gobierno que no tiene la mayoría en el parlamento.

La solución que ha encontrado la unión europea en sus paquetes de ayuda ha sido pedir mayor austeridad para continuar proveyendo de fondos a los países en problemas. Pero, ¿es necesaria tanta austeridad? ¿Se puede lograr austeridad con un desempleo del 21%? Es improbable que con una economía en recesión, ajustarse más el cinturón sea la solución. Por estas razones España no podrá salir de su crisis al menos en los próximos dos años.

Grecia

Grecia fue uno de los primeros países en el que estalló el problema financiero de Europa. Su problema ha sido el gasto público descontrolado y escondido por la tergiversación de los datos que el país presentaba a la eurozona. En otras palabras, el gobierno griego manipuló sus estadísticas (cualquier similitud con Argentina es pura coincidencia, ¿o señal de los tiempos modernos?). Con estos antecedentes, es difícil recuperar la confianza de los mercados financieros del mundo y lograr que te sigan prestando euros.

Eurostat - Gasto Público en % del PBI

En los hechos, Grecia ya hizo su default. En Marzo de 2012 realizó la mayor reestructuración de deuda en la historia. Como señala Krugman, fue un default ordenado, se negoció en lugar de sólo anunciarlo (como hizo Argentina en el 2001). La reestructuración eliminó € 100 mil millones[12] de su deuda. Las medidas de austeridad, la receta única del banco central europeo, parecen acertadas para Grecia pero ciertos autores aseguran que las medidas de austeridad generan mayores problemas en una economía deprimida y en largo plazo no refuerzan la confianza en que esos países salgan adelante y repaguen sus deudas[13].

Grecia también tiene un desempleo alto y trata de eliminar su déficit, pero esta pueda ser una receta para el desastre ya que deprimiría aún más su situación. A diferencia de España, sin embargo, no tiene otra salida que reducir su gasto público.

Después de su default, su carga de deuda sigue siendo importante (117 % del PBI) y tal vez la única salida realista que tenga es dejar el euro y volver al dracma, su moneda original, de esta forma podría devaluar para saldar sus deudas. Si elige este camino tendrá una crisis bancaria de la cual le tomará ciertamente más de dos años recuperarse. Si continúa con sus medidas de austeridad con la economía deprimida, también demorará más de dos años en volver a generar crecimiento.[14]

La salida de la crisis, ¿y ahora qué podemos hacer?

Está claro que la primera opción, el camino de la austeridad, es el más transitado por las autoridades europeas. Es el más promovido por los bancos alemanes, quienes son los que en prestaron la mayor cantidad de euros a los bancos de los países periféricos, pero que ahora perciben el riesgo de seguir financiando países cuyas reformas estructurales no son suficientes para detener el sangrado de euros. Ya he destacado también que la austeridad con economías en recesión es contraproducente porque acentúa los problemas en lugar de solucionarlos. La devaluación interna que se pretende lograr con esta medida es difícil y lleva tiempo, y eso sin mencionar el problema social que genera la pérdida del trabajo.

La segunda posibilidad es encontrar (o crear) un activo en toda la eurozona que sirva para financiar a los gobiernos con necesidades de capital. Este tipo de bono, que reemplazaría al Banco Central Europeo en casos de préstamos de última instancia, podría cotizar en las bolsas. De esta forma, los gobiernos podrían convertir parte de su deuda en este security. Como contracara de este tipo de bonos, también deberían crearse otra clase que sirva para financiar inversiones y podrían ser tradeados en las bolsas de países emergente que quieran otra moneda en lugar del dólar.

La tercer medida sería, en el peor de los casos, desarmar la eurozona. Una visión menos pesimista se traduce en dejar que ciertos países (creo que Grecia es el mejor candidato) salga provisoriamente del euro y vuelva al dracma. De esta manera puede devaluar su moneda y hacer su economía más competitiva.[15]



[1] “State of the union - Can the euro zone survive its debt crisis?” - Economist Intelligence Unit, Marzo 2011
[2] “The Spanish Prisoner” – Paul Krugman, Noviembre 2010
[3] “Euro Area Sovereign Risk During the Crisis” – IMF Working Paper (WP/09/222), Octubre 2009
[4] IMF Economic Word Out
[5] “State of the union - Can the euro zone survive its debt crisis?” - Economist Intelligence Unit, Marzo 2011
[6] Elaboración propia basada en estadísticas del Fondo Monetario Internacional – IMF World Economic Outlook
[8] IMF World Economic Outlook
[9] “Deflating Rajoy’s Ballons” – The Economist, Marzo 2012.
[10] “La banca española afronta en 2012 vencimientos de deuda por 120.000 millones de euros y 80.000 millones en 2013” Capital Madrid, Octubre 2011
[11] “Seis razones por las que preocupa tanto España” – Víctor Becker, Cronista Comercial
[12] “Greece Defaults, and Tries to Move On” – Wall Street Journal, Charles Forelle, Marzo 2012
[13] “What Greece means” – Paul Krugman, Marzo 2012
[14] Íbid
[15] “The single currency has arrived at a three-pronged fork in the road” – Larry Elliot, The Guardian, Abril 2012


2 comentarios:

  1. Me parece que tus artículos tiene buena calidad de información, tenes alguna suscripción especial para conseguirla o simplemente buceas en internet? Muy buenas conclusiones!

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    1. Hola, gracias por tu apreciación. En realidad no tengo información que no sea pública. Leo algunas revistas y diarios especializados y asisto a algunas conferencias, pero nada más. Mis bases de datos son las del FMI o Eurostat. En caso de la inflación saqué mis propios números en base a informes del banco central. El resto es dedicación al tema. Me parece genial que te interesen los artículos. ¡Saludos!

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